Adif dio por terminadas las reparaciones y las comprobaciones del tramo de alta velocidad afectado por el incendio de un AVE en Ricla. La retirada del tren permitió inspeccionar de nuevo la vía, la electrificación y los sistemas de seguridad. En la previsión difundida el domingo 18, el gestor ferroviario esperaba poner la segunda vía a disposición de Renfe, Iryo y Ouigo durante el lunes 19. No fijó una hora concreta, y los horarios de cada servicio debían confirmarse con su operadora.

El tramo entre Ricla y Plasencia de Jalón llevaba una semana funcionando por vía única después del incendio de una cabeza tractora, ocurrido el lunes 12 de octubre. La circulación se interrumpió por completo durante unas cuatro horas. Después se reanudó con limitaciones, que redujeron la capacidad de un corredor utilizado por servicios de varias compañías. Durante la semana, la vía única se mantuvo en unos 25 kilómetros entre Ricla y Plasencia de Jalón, con un límite temporal de 80 km/h. Los trenes de ambos sentidos debían compartir ese tramo, un cuello de botella que podía acumular demoras más allá del punto del incendio.

Catenaria, vía y sistemas de seguridad

La intervención afectó a la vía, la electrificación y varios elementos de seguridad. Entre los trabajos principales estuvo la sustitución de unos 1,2 kilómetros de hilo de contacto de la catenaria, el cable que suministra electricidad a los trenes. También se revisaron carriles y soldaduras, se retiraron restos de la plataforma y se repusieron componentes dañados.

Adif realizó inspecciones geométricas y comprobaciones de distintos subsistemas antes de dar por terminadas las tareas. La retirada de los restos del tren permitió probar de nuevo el punto afectado. Aunque la infraestructura estuviera lista para recuperar la doble vía, esa disponibilidad no suponía que todos los servicios recuperasen al mismo tiempo sus frecuencias y tiempos anteriores.

Las operadoras deben confirmar los horarios

La limitación había obligado a las compañías a reorganizar algunos trenes y agrupar frecuencias. En los días previos, Renfe recurrió a composiciones dobles en determinados servicios, mientras que Iryo mantenía dos circulaciones suprimidas hasta el jueves 22, con posibilidad de revisar esa medida antes. La recuperación de la infraestructura podía permitir que los operadores ajustasen sus planes, aunque cada uno debía confirmar sus propios cambios.

Quienes viajaran el lunes debían consultar el estado de su tren en los canales de la compañía que emitió el billete. La previsión del domingo era que la segunda vía quedase disponible durante la jornada, no que cada salida regresara de inmediato al horario habitual. Por eso, el número de tren, la hora de salida y el tiempo de viaje del billete seguían siendo la referencia práctica para cada pasajero.