Comprar después del 28 de octubre no significará utilizar siempre el nuevo sistema de Renfe. La compañía tiene previsto comenzar ese día el despliegue de su plataforma de venta, pero la primera fase se reservará a los viajes con salida desde el 25 de enero de 2027. Los desplazamientos anteriores seguirán en el entorno actual.

La distinción afecta a quienes ya preparan sus trayectos de invierno. El calendario separa el momento en que se adquiere el billete de la fecha en que se toma el tren. El cambio de sistema no debe confundirse con una modificación del horario del viaje ni con una tarifa nueva.

Dos fechas para una transición gradual

Renfe mantendrá una única puerta de acceso y dirigirá la compra al entorno correspondiente según la salida elegida. Por ejemplo, un viaje de diciembre continuará en el sistema actual aunque el billete se busque en noviembre. Para una salida posterior al 25 de enero, el calendario anunciado prevé el nuevo entorno.

La implantación completa está prevista para esa fecha de enero. Hasta entonces convivirán ambas soluciones, de modo que la renovación no aparecerá de golpe en todas las compras. El proyecto fue presentado el 28 de septiembre y entra ahora en su semana previa al inicio del despliegue.

La renovación alcanza a siete canales

La infraestructura dará soporte a web, aplicación, taquillas, máquinas de autoventa, agencias, venta telefónica e intervención a bordo. Compartirán criterios de información, disponibilidad y gestión de billetes. Para quien combine una consulta digital con atención presencial, esa coordinación será una parte relevante del cambio.

La inversión prevista para el sistema de Siemens y su implantación con Accenture suma 158 millones de euros. Es un proyecto que abarca la base comercial con la que se atiende al viajero, además del aspecto de las pantallas.

Qué funciones anuncia la nueva compra

El diseño plantea formularios más breves y comparación de opciones por precio, duración y servicios. También prevé mostrar las condiciones de las tarifas dentro del proceso, incluidos cambios y consecuencias de no viajar. Mascotas, bicicletas y otros extras tendrán precios y condiciones visibles al contratarlos.

La gestión posterior reunirá modificaciones, cambios de titular, facturas y solicitudes de indemnización en el espacio del billete. Los mensajes de error se han reescrito y el diseño incorpora navegación con teclado y lectores de pantalla.

Estas son las funciones anunciadas para el despliegue. Su utilidad cotidiana podrá valorarse cuando empiecen las compras y gestiones reales. Por ahora, el dato que permite orientarse durante la transición es la fecha de salida del tren.